PUBLICACIONES

El abogado del futuro debe ser un verdadero observador de las realidades social, política y económica antes de ser un verdadero conocedor de la realidad jurídica. El abogado del futuro, debe ser aquel ciudadano capacitado no sólo en el conocimiento íntegro del saber jurídico, sino de capacidades como la comunicación, la redacción, el bilingüismo, la investigación y el emprendimiento. Podrán parecer muchas las competencias que el ser abogado representan, pero no es de menos para una profesión tan loable, pues en ella se representan y materializan valores sociales y constitucionales como la igualdad, la equidad y la justicia.

Este libro, tiene como propósito reunir y mostrar las capacidades anteriormente descritas, inculcadas por los coordinadores de investigación y editores académicos a los estudiantes de los grupos Flora Tristán y Alfonsina Storni, cuyos resultados de investigación son los que aquí se exponen. Como se observa las temáticas aquí abordadas corresponden a ese ejercicio juicioso de la realidad social previo su confrontación con la realidad jurídica que debe hacer el abogado, y el que aspira a ser abogado como un buen estudiante.

Fenómenos coyunturales como el cambio en la concepción de familia, y sus implicaciones en el sistema de seguridad social; el estudio cronológico y evolución de los institutos jurídicos de la enfermedad profesional y el accidente de trabajo, y su incidencia en la protección de los derechos a la salud del transportador de carga; el estudio de los riegos laborales en el sector de hidrocarburos; la influencia de los mercados internacionales en las condiciones laborales en el sector floricultor y finalmente el rol del inspector de trabajo en la protección de los derechos laborales de estos ciudadanos, son los que aquí se presentan.